Como si se trataran de “escenas apocalípticas”, eso es lo que se vivió este domingo por la tarde en la ciudad de Dunhuang, ubicada al noroeste de China, justamente en donde se encuentran las famosas antiguas cuevas de Mogao.

Resulta ser alrededor de las 15 horas (tiempo local) una fuerte tormenta de arena se registró en Dunhuang, paralizándola por completo durante varias horas luego de que se creara un muro de polvo de más de 100 metros que poco a poco fue avanzando de norte a sur por toda la ciudad.

En pocos minutos, la autopista se nubló por completo y el cielo se tornó amarillo, por lo que se redujo considerablemente la visibilidad a menos de 5 metros.

Esto obligó a que la policía de tránsito local impusiera un control en las puertas de peaje y solicitaron a los vehículos varados que abandonaran la autopista y se detuvieran en distintas áreas de servicio.

La tormenta de arena se desplazó a unas 62 millas por hora. Rápidamente, las imágenes se volvieron virales en redes sociales, causando así impacto y asombro entre los usuarios.

¿Cómo se forma una tormenta de arena?
Según un documento publicado en el Programa para el Medioambiente de la Organización de las Naciones Unidas (UNEP en inglés), “las tormentas de arena y polvo se producen cuando fuertes vientos turbulentos erosionan las partículas de arena y lodo de terrenos áridos y semiáridos y las arrojan a la atmósfera“.

“Las tormentas de arena se desplazan a una distancia relativamente corta del suelo”, explica la UNEP. “Tanto el tamaño de las partículas como la velocidad del viento condicionan la distancia recorrida por cada partícula”.

Las nubes espesas se forman prácticamente de barro fino y pequeñas partículas de arcilla, las cuales pueden cubrir todo el entorno y alcanzar una altura superior en la atmósfera.

Además, las tormentas de arena pueden recorrer miles de millas de distancia, por ende, pueden arrastrar diversos contaminantes a lo largo de su trayecto.